Se murió el que me devolvió la fe en la política, aquella noche en que se derogaron la obediencia debida y el punto final.
Esta mañana cuando venía hacia acá, vi en el frente del ferrocarril San Martín, un lienzo negro atravesado, a modo de luto. Todo un tren de luto. Entre los pasajeros venían señoras humildes, con humildes ramitos de flores y la tristeza pintada en la cara.

7 bebieron de esta copa:
Mirà vos,yo todavìa no pierdo las esperanzas de conocer en vida a aquel que me de ganas siquiera de interesarme por la polìtica...
BESOS A PASITOS DE LA PLAZA
qué tristeza siento
te dejo un abrazo
lo que reconozco es que había una lista enoooooooooooorme de gente que debió haber muerto en su lugar...
A mi también me dejó mal...
Y si, además me devolvió la fe en la política...
Le extraño el blog, sépalo.
eso
menos mal q no te cruzaste con mi sonrisa que parecia de degollada...
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