jueves, 28 de octubre de 2010

Se murió el que me devolvió la fe en la política, aquella noche en que se derogaron la obediencia debida y el punto final.

Esta mañana cuando venía hacia acá, vi en el frente del ferrocarril San Martín, un lienzo negro atravesado, a modo de luto. Todo un tren de luto. Entre los pasajeros venían señoras humildes, con humildes ramitos de flores y la tristeza pintada en la cara.

7 bebieron de esta copa:

GABU dijo...

Mirà vos,yo todavìa no pierdo las esperanzas de conocer en vida a aquel que me de ganas siquiera de interesarme por la polìtica...

BESOS A PASITOS DE LA PLAZA

maniatica dijo...

qué tristeza siento
te dejo un abrazo

Jo-Tsé dijo...

lo que reconozco es que había una lista enoooooooooooorme de gente que debió haber muerto en su lugar...

Mery dijo...

A mi también me dejó mal...
Y si, además me devolvió la fe en la política...

El Mostro dijo...

Le extraño el blog, sépalo.

Jo-Tsé dijo...

eso

Zeithgeist dijo...

menos mal q no te cruzaste con mi sonrisa que parecia de degollada...