Hacer música es hermoso. No recuerdo cuando fue que empezó a gustarme la música, quizás nací así. No se muy bien como empecé a tocar música, se me ocurrió, sin muchos objetivos ni planes, solo tocar música y ser feliz, cuando sos pibe es casi lo único que querés, no debería ser diferente cuando crecés, pero crecés. Hay una diferencia entre querer ser feliz tocando música y ser feliz tocando música, no siempre lo que querés tocar es lo que sale del instrumento, tocar música es difícil, exige concentración, estudio, esfuerzo, sufrimiento y tristeza, tenés que dejar hasta la última gota de sudor, hasta el último suspiro del aire que tenés en los pulmones y hacerte callos ahí donde duele, para hacer que suene bien, una vez, otra vez y otra, hasta que en algún momento suena como vos querés y sos feliz, igual de feliz que cuando tu mamá te va a buscar al jardín, feliz como un adolescente que recibe el primer beso de esa chica inocentemente hermosa, hacer música te hace feliz de la forma mas básica y primitiva, que hace que se te salga el corazón del pecho, así de feliz te hace la música. Pero para eso hay que, como decía mas arriba, hacer una montaña de esfuerzos que demandan un tiempo y una energía que a veces no tengo, y cuando eso te falta, la música suena mal, desafinada, opaca, a destiempo, y no hay forma de ser feliz tocando así. En mi caso, no solo me falta tiempo y energía, también reconozco, lo supe casi desde el día que me colgué un instrumento, que me falta talento y habilidad y precisión. Así la música me fue dejando, así fui dejando de tocar, no soy músico, nunca lo fuí y a esta altura debo aceptar que nunca lo seré.
No hay muchas cosas mas tristes que un instrumento archivado y en silencio, como está mi saxo desde hace casi cuatro años. Los intrumentos son eso, instrumentos. Instrumentos de la música, y en silencio solo son una cosa que está ahí, ocupando lugar en el armario, quitandole a algún músico la posibilidad de hacer música hermosa y de ser feliz.
Fui feliz tocando mi saxo, pero es momento de dejarlo ir. Si alguno de ustedes lo quiere, está en venta, si no, les pido que compartan esta publicación. Pueden ver el instrumento acá http://articulo.mercadolibre.com.ar/MLA-590480153-saxo-tenor-bs-plateado-fabricacion-alemana-decada-del-50-_JM
jueves, 19 de noviembre de 2015
Hacer música es hermoso
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miércoles, 19 de octubre de 2011
Mi París imaginaria
No quiero morir sin poner un pie en París, pero de momento, tengo que conformarme con imaginarla. Mi ciudad luz imaginaria suena así
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lunes, 5 de septiembre de 2011
a veces hago algunas fotos
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sábado, 5 de diciembre de 2009
Al Flaco, dale gracias
Anoche se escribió una página importante en la historia del alicaido rock nacional. Digamosló mejor: Anoche, Luis Alberto Spinetta escribió una página importante en la historia del rock nacional (otra mas, y eso, que de está historia, la mitad de las páginas las firma el).
Ah, las fotos son de Rafa Suarez, y me las afané de Rolling Stone.
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martes, 12 de mayo de 2009
Cuando sea grande quiero ser...
... chorro. Si, ladrón. Ladrón de arte. Porque tengo que decorar el departamento, pero no hay mucho metálico, porque no pienso tener nunca esa pila de billetes que se necesitan para volverse a casa en el 53 con un Brueghel bajo el brazo, pero quiero un Brueghel, y como me engolosino rápido, también quiero un Sisley, un Vermeer, un Gauguín y un montón mas.
Agregame este a la lista.
(Y de paso me afano este, para March, porque se que le va a gustar)
Y vos ¿cual te afanarías?
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miércoles, 25 de marzo de 2009
Cada mango que pagué
Lo vale...
Y me di cuenta que desde que dejé de ser un veinteañero, la distancia que me separa del escenario aumenta unos diez metros cada año.
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lunes, 1 de diciembre de 2008
Primera vuelta
Amigos, unos cuantos asados, discos, mucho humo, algunos rayes, mas humo, amores, puteadas, varias pinturas, rupturas, reconciliaciones, una invasión a la blogósfera china, fiestas, ensayos, pizzas, unas pocas ficciones, pataletas varias, mas humo, miles de comentarios, chocolate, Vincent Price, una caminata sobre una pileta de engrudo, mucha música, hadas verdes, una lagartija, algunas fotos, pececitos de colores, miles de comentarios, trolls, noches, y mas humo y maravillosos dialogos en la estratósfera, en el sillón de San Telmo. Todo eso, en apenas una vuelta al sol. Si amigos, hoy Absinthe cumple un añito, y éste que escribe, tiene la sensación de que todo esto recién empieza!
Servido por Ajenjo a las 12:00 a.m. 39 bebieron de esta copa
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sábado, 19 de julio de 2008
Cabrones y cascarrabias
Desde que tengo memoria me divierte mucho provocar el enojo de los cascarrabias. Ver como se les transforma el rostro, como les hierve la sangre, como se les crispan los nervios y se le erizan los pelos de la nuca. Y un segundo después empiezan a gritar con los ojos desorbitados (a cada momento mas fuerte) sin pensar ni razonar una sola de las palabras que están escupiendo. Cuanto mas putean, más me divierte. No hay nada mas divertido que un cabrón en pleno ejercicio del enojo.
En los años de infancia, hacer enojar a los cabrones fue uno de mis juegos preferidos. Y obviamente no estaba solo. L y El Tano disfrutaban igual que yo de los enojos ciegos de los vecinos necios.
Con L y El Tano teníamos una victima preferida. Alfredo se llamaba. Era un pobre jubilado, malhumorado y gruñón, y tenía unos pulmones que hubieran sido la envidia de Placido Domingo.
De todos los vecinos posibles, al pobre Alfredo le tocaron en suerte los peores. Tres demoños de 8 años con una usina de maldad casi inagotable.
Nuestro método para hacerlo enojar era muy sencillo. Consistía simplemente en tirar cualquier cosa que tuviéramos a mano al patio de Alfredo, que lindaba con el parque de la casa de L, y lo que teníamos a mano en ese parque gigante con árboles frutales y una pequeña huerta, eran muchas cosas y muy variadas. Todas iban a parar al patio de Alfredo. O al interior de la casa, si se le ocurría abrir las ventanas. Algunas veces escuchamos ruidos de vidrios rotos antes de los gritos.
Solo una vez se le ocurrió tocar el timbre en casa de L. El dialogo con J, el papá de L duro poco.
- J, hacé algo. Tu pibe y los otros dos me llenan el patio de porquerías! Me tiran limones, zapallitos, tomates, naran…
- Y, ponete una verdulería! -Interrumpió J y cerró la puerta.
Era tan divertido y tan fácil hacerlo enojar. Casi a diario, aunque no siempre a la misma hora, había lluvia de objetos. Como dije antes, lo que nos brindaba el jardín o la huerta servia. A veces algún que otro cascote también cruzaba al vuelo la medianera. De cuando en cuando, un simpático sorete seco de los perros de L. Llegamos a tirarle una cantidad importante de simples de vinilo que encontramos tirados en la esquina. Entre diciembre y los primeros días de enero, lo que mas nos gustaba para, literalmente, bombardear, eran unos divertidísimos limones con un petardo adosado con cinta adhesiva. Para mantener el ritmo del bombardeo, mientras El Tano iba pegando los explosivos a la fruta, L tomaba de la caja la bomba, la empuñaba con la derecha y desde atrás, este que escribe encendía el arma y decía un extraño e inexpresivo “VA” para que L efectúe el lanzamiento. Así, llovía en el patio de Alfredo un limón explosivo cada 10 segundos aproximadamente.
Con un cascoteo leve alcanzaba. Alfredo empezaba a gritar y refunfuñar y putear a grito pelado. Pero que empezara a gritar, no significaba que terminara la lluvia. Seguía a ritmo sostenido, hasta que se acabara la munición o nos cansáramos, lo que sucediera primero. Así fueron casi todas las tardes, durante dos, o tal vez tres años.
De todo aquello me quedan algunos interrogantes. ¿Por qué el viejo Alfredo nunca hizo una denuncia policial? Es un verdadero misterio equiparable al del triangulo de las bermudas.
¿Por qué nunca nadie nos dijo “che, no lo jodan mas al pobre viejo”? Sospecho que nuestros padres se divertían, aunque de forma silenciosa e inconfesable, de la misma manera que nosotros. Tal vez la mitad de los vecinos disfrutara del concierto del pobre desgraciado.
Una tarde, se nos terminó la munición acopiada (unos cuantos caquis caídos del árbol, en un magnifico estado de descomposición) y el griterío no había empezado. Fuimos en busca de más proyectiles. Una oleada de limones tampoco provocó ningún efecto. Entonces, desde la ventana, la mamá de L nos dio la noticia:
- Dejen de tirarle cosas. Esta mañana lo internaron en un neuropsiquiatrico.
Hace apenas un par de años nos pusimos a calcular que grado de responsabilidad teníamos por el hecho de que Alfredo hubiera pasado una temporadita en el hotel de los locos. Como no nos pusimos de acuerdo, la conclusión se sintetizó con dos palabras algo imprecisas: Un poco.
Seguramente, en esas vacaciones en el loquero encontró la tranquilidad que no tenia desde hacia tanto. No recuerdo bien cuanto tiempo estuvo ahí. Meses, tal vez más de un año. Un día lo vimos de nuevo por el barrio, pero ya no volvimos a molestarlo.
Entonces, una horda de pequeños demonios, que usaba pañales cuando esta historia comenzó, tomó la posta que L, El Tano y Yo dejamos libre. Y Alfredo no volvió a vivir en paz. Y el universo siguió en orden.
__________________________________
Dedicado a esos que están mas cerca del corazón. A esos con quienes aprendimos que es la amistad mientras aprendíamos a leer, a los de siempre, a los que están lejos, a los que ya no están, a esos viejos amigos que recién conozco, mi pueblog. A todos ellos, porque nada puede evitar que sean mis amigos.
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viernes, 13 de junio de 2008
Sombra de una sombra
En casa siempre se escuchó tango. Mis primeros recuerdos están teñidos del sonido dulce y melancólico del fueye. Así era esa casa, con tango como banda de sonido que mi viejo traía pegada bajo la piel, hecha carne, de tanta esquina, tantas milongas, escolaso, hipodromo, tabaco y café, que llenó su vida durante muchos, muchísimos años. En casa, Troilo, Salgán o Floreal Ruiz eran como de la familia. Si cualquiera de ellos hubiera golpeado la puerta alguna vez, hubieran tenido todo lo que habrian esperado de una familia, un lugar en la mesa, un refugio contra el frío, ropa limpia, pero también el cariño y la fraternidad de quienes en verdad los querían, aunque jamás los hubiésemos visto, ese no es el punto.
Tal vez por ese amor por esta música que el viejo supo transmitirme, es que cada vez que escucho un tango, la música me lo devuelve de la muerte, aunque sea un rato, tan real como si estuviera ahí, acompañando con un tabaco, con algunas palabras en esa voz ronca del humo y los años.
Alguna vez, alguien me dijo que no hay nada mas real que un sueño o un recuerdo, pero, sombra de una sombra, mis recuerdos van difuminandose, disolviendose en el aire, hasta el punto que en ciertas ocasiones temo buscar esas fotografías donde me reconozco como un niño feliz en brazos de ese cuyo rostro ya casi no recuerdo.
Este domingo es el día del padre. Ya se que es una fecha comercial, pero yo simplemente voy a poner un disco de Troilo o el Trio Argentino, y esperar que mi viejo se siente a mi lado y me convide un cigarrillo, para darle este abrazo que traigo guardado desde hace 27 años.
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viernes, 16 de mayo de 2008
El universo en orden
¿Viste cuando todo funciona?
Bueno, eso.
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miércoles, 14 de mayo de 2008
La punta del ovilllo
Encontrar la punta del hilo no es fácil. Y aunque lo fuera, nada garantiza que al tirar, traigamos un sedal liso, que no tengamos que desatar nudos ni desenredar marañas. Pero después de tanto, principio del principio, tenia que encontrar la punta del hilo.
Y la encontré.
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miércoles, 16 de abril de 2008
Ya lo han dicho antes, pero...
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domingo, 30 de marzo de 2008
Refutación de la arquitectura
¿Quien podría poner en duda que esa puerta da a la melancolía, aún cuando el arquitecto la abre y da al pasillo?
Servido por Ajenjo a las 11:03 p.m. 9 bebieron de esta copa
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viernes, 21 de marzo de 2008
Bronce, plata y nacar
De noches, de humo de tabaco, de presencias, de ausencias, de claroscuros, de horas y horas de esfuerzo, de satisfacciones, de tiempo, de espacio. Varias boquillas, miles de cañas, algunos profesores, algunas bandas, horas de ensayo y unos cuantos shows. Música para las que amé, música para la soledad, para darle algún sentido.
Sonido profundo, oscuro e intenso en los graves, brillantes cuando se acercan al sol, cuando la mañana se sacude el silencio.
Sin darme cuenta, ha pasado una década desde que mi viejo saxo tenor me acompaña, testigo del tiempo, que es mio, a veces.
Servido por Ajenjo a las 11:20 a.m. 2 bebieron de esta copa
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viernes, 22 de febrero de 2008
8 intrascendencias que no evitarán que me muera
El amigo Peralta, puteador profesional y buen tipo me embocó un meme que consiste en listar 8 cosas que quiero hacer antes de morir. Las reglas no dicen nada acerca de lo posible o imposible de tales deseos, y como los sueños de un ciruja pueden ser tan rumbosos como los de un rey, para pedir, pido en grande.
1- Pasar todo un verano junto a Emanuelle Beart en una isla griega (si me dejan hasta que llegue el invierno no me ofendo)
2- Conversar una tarde con José Saramago (aunque esto deberia ser antes que se muera el viejo)
3- Subirme al volante de un Koenigsegg CCX (ferrari es grasa) y pararme arriba del acelerador hasta los 401 km/h que dice el fabricante que puede alcanzar. Si no llega, le reclamo los setecientos veinte mil euros que vale la albondiga esa.
4- Que Rita Hayworth me de un buen cachetazo (o acaso Glenn Ford se cree el único privilegiado ¿eh?)
5- Terminar de escribir esa puta novela que no se termina mas.
6- Tocar en un show con Fishbone.
7- Que Paris Hilton me adopte
8- Encontrar al inventor de los memes y dejarle una zapatería en el culo.
y aquí, los que voy a embocar para que hagan su listita:
GC es un grande
+ Feliz que la mierda
Serena
Araña pollito (para que postee algo alguna vez)
y Chau (que va a tener que postear su meme en los comentarios, y eso si lo dejamos)
Listo, rajen a hacer su lista. A llorar a la iglesia.
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martes, 19 de febrero de 2008
Y siguen los agradecimientos
Aunque jamás nos hemos visto, hace un rato largo que conozco a Ani. Ella fue una de las primeras lectoras de mi primer blog (parte de la historia, no pregunten) y también del segundo, que aparentemente, ahí quedó. Fue una de los pocos lectores que me siguieron en la mutación que siguió a la crisis, cuya consecuencia y catarsis fue este blog en sus inicios.
Hoy la realidad tiene otro color y otra forma, y Ani sigue siendo lectora, hasta ahora, la mas fiel de los que han pasado por alguno de mis blogs. Ella me eligió como destinatario del premio al Blogger Pensante. Como le dije a la propia Ani, hay en este medio mucha gente mas inteligente, aguda y brillante, pero acepto feliz el premio, porque cada vez que me siento a escribir acá, intento dar mi mejor parte, elaborar lo que publico (a veces mas, a veces menos) y hasta hacer alguna breve investigación previa para que el contenido no quede flotando en el aire. Por supuesto que podría ser mejor, siempre puede ser mejor. Y reconocimientos como este me dan el impulso para esforzarme mas y e intentar mejorar esto.
Ani, gracias, no solo por el premio. Gracias por leerme, por tus comentarios, que siempre suman, gracias por el empuje, por tu fidelidad. Beso y abrazo, de blog a blog.
Servido por Ajenjo a las 6:06 p.m. 0 bebieron de esta copa
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miércoles, 2 de enero de 2008
Fin y principio y viceversa
Tan extraña es la forma en que medimos el tiempo como la que usamos para administrarlo. Mientras se cambia de la puerta de la heladera el almanaque viejo por uno recién estrenado, se hacen toda clase planes, promesas, se trazan objetivos a cumplir antes que ese almanaque quede caduco. Y es probable que el 15 de enero ya se hayan olvidado, que humanos somos todos, el vulgo asimila costumbres sin preguntarse. Esta, una mas.
Por mi parte, empecé bastantes cosas en los últimos tiempos, carrera nueva (cuanto hace que no estudio!) una vueltita por la música, qué de polvo tienen mis instrumentos, y no prometo nada, que dejar de fumar lo intenté año a año, no será un fracaso 2008, si se me ocurre lo intento, no voy a mirar la fecha.
El cambio de almanaque me agarró con el departamento en obra ¿a vos?
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Lamento decepcionar a los que esperaban que escribiera alguna miseria bajo ese título, no estoy hecho de esa madera.
Servido por Ajenjo a las 12:41 a.m. 0 bebieron de esta copa
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sábado, 22 de diciembre de 2007
Encontrado entre las cenizas
Suele sucederme cada vez que leo lo que escribí tiempo atrás. No me conforma, encuentro errores grandes y pequeños, eso, si es que el texto vale la pena, si no, es mejor eliminarlo. Varios me pidieron que rescate el texto que sigue, que apareció hace unos cuantos meses en mi antiguo blog. Podria corregirse, pero así como lo escribí está.
¿Porque Weltklang?
El retazo de ciudad que se ve por el vidrio podría ser cualquier ciudad alemana, pero es Berlín. El chico que juega con un clarinete de cartón junto a la ventana tal vez tenga nueve o diez años. Le gusta la música, y hoy su madre le dará una sorpresa. Un saxofón. Un saxofón nuevo, brillante. Estos años de posguerra fueron duros, pero ella vive por y para el chico, que lleva ya tiempo tocando instrumentos de cartón junto a la radio, así que no dudó un instante cuando vio el pequeño saxo soprano en la vidriera. Los ahorros alcanzaron justo. Lo que sobró apenas alcanza para el tranvía de vuelta y poco mas. Como costear el aprendizaje, ya se verá. No va a faltar un profesor de música que acepte dar clases a cambio de las labores domesticas.
Algunos años después, el chico, que no sabemos el nombre o digamos que no es necesario saberlo, es casi un virtuoso. Tanto con el saxofón como con el clarinete. Sus profesores dicen que tiene futuro, pero se equivocan. No hay mejor disparador para la estupidez adolescente que un desengaño amoroso, y esto fue lo que sucedió. Y con el puñal de la decepción clavado, y la estupidez a mano, abandonó la música, decisión que confirmó vendiendo sus instrumentos, un clarinete y también el pequeño saxofón soprano que su madre le había regalado seis años atrás. El saxo quedó en un estante de un negocio de usados de Berlín Occidental, esperando escapar de su prisión de silencio.
El saxofón junta tierra en su estuche, en el rincón, junto a una pila de ropa sucia. Hace cuatro semanas que Anna no lo toca. Ni una sola nota. Y auque quisiera no podría, porque la boca es un campo sembrado de llagas y tiene las manos hinchadas como globos, gracias a la heroína.
Cuando esté lucida se va a dar cuenta que está harta, y se va a ilusionar con volver a Malmö. Londres no es el mejor de los lugares para una adicta, piensa
-Sin dinero no hay nada- dijo Gorka, casi gritando
-Pero…
-Pero nada, Anna
- Interrumpió Gorka- Sabes como es esto. Yo no soy la beneficencia. Acá siempre hay para que te pinches todo lo que quieras, pero pagas por adelantado
Anna no dijo nada. Gorka agachó la cabeza y se congeló en una mueca de hastío.
El saxo soprano se puede ver en la vidriera de la casa de empeños, tiene un golpecito bajo el tudel y un par de rayones. Anna volvió a lo del vasco Gorka con dinero suficiente. En Malmö hace años que nadie la espera.
El instrumento llegó a mis manos hace unos siete u ocho años. El estuche era apenas un cofrecito de madera con pedazos de espuma sintética. Cuando se abrió y vi el saxo, pensé en una princesa viviendo en una choza. Cuando lo probé, lo que esuché fue un sonido poderoso, enfocado y con cuerpo, aunque los agudos eran (y son) un poco duros y rebeldes a la hora de afinar. La posición de las manos no es la mas cómoda, sobre todo para los meñiques, que nunca llegan a extenderse del todo y el izquierdo está siempre casi pegado al anular. No se que me cautivó, aún antes de probarlo y escucharlo. El cuerpo está arenado y conserva la mayor parte del baño de plata. Tiene la apariencia de lo que es: un saxo soprano con mas de cincuenta años, como una dama que se ve bien, pero que no oculta sus años porque ha sabido envejecer. En la campana tiene un labrado pequeño donde puede leerse “Weltklang”
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Aunque no parezca, todos los personajes son uno y el mismo. Todos los personajes son este que escribe.
Servido por Ajenjo a las 11:32 a.m. 0 bebieron de esta copa
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domingo, 16 de diciembre de 2007
Como perder rapido algo que se consigue facil
Nunca pude armar por completo el rompecabezas de mi padre. Contaba mis años con los dedos de una mano, cuando tuvo la mala idea de ponerse a mirar como crecen los rabanitos desde abajo, así que poco es lo que recuerdo y lo que supe después, me llegó de segunda mano, gracias a mi madre. De su vida de soltero, apenas se algunas cosas que acercaron los relatos de los ancianos de la familia, retazos de retazos de un retrato incompleto que alcanza apenas para suponer los faltantes. Puedo decir que este retrato calza casi perfecto con el arquetipo del Porteño Atorrante de la década del 40 y 50, y tal vez, de los 60, dado que su adolescencia se extendió un poco mas de lo normal, aproximadamente, hasta sus 50 años. Lo cierto, es que mi viejo era un poco chanta, tanguero, mujeriego, aventurero y jugador. Si, toda actividad en la que decidiera el azar, desde las tabas hasta la ruleta, pasando por la perinola y los dados lo atrapaba. Y los burros. Amaba las carreras de caballos.
Cierto domingo, el azar le dio una palmadita en la espalda y estuvo de su lado. Acertó una trifecta* en el hipódromo de Palermo y se volvió a Almagro con una cantidad de billetes bastante gruesa. Vaya uno a saber porqué, tal vez un rapto de insensatez de apostador, evitó que se lo jugara al pase inglés. Con el premio se compró un auto. Según algunos, era un Rambler, para otros un Valiant. Si se que era un auto grande y azul. Lo imagino al volante de un coche gigantesco, digno de un dandy porteño, con molduras de aluminio, tapizado en cuero y detalles de cromo en el tablero y el volante.
Por los relatos, dudosos todos, que me han llegado, el coche le duró poco, según algunos, unas semanas, otros decían que un par de meses. No es que se lo hayan robado, tampoco lo chocó. Simplemente, se lo jugó en una mano de poker.
La historia no es extraña, pero siempre me pregunté ¿que cartas tendría en la mano?
*Jugada combinada en la que hay que acertar a los tres primeros caballos en orden de llegada.
Servido por Ajenjo a las 8:57 p.m. 0 bebieron de esta copa
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